04 Diciembre 2011

El pasado 22 y 23 de Noviembre, la costa catalana recibÃa un temporal con olas mayores a las que habÃa en esos momentos en el Cantábrico o incluso en Hawaii, donde el campeonato de Haleiwa se disputaba con unas condiciones mÃnimas. Desde las 7:30 horas del dÃa 23, un gran número de surfistas aprovechaban el paso del temporal, en unas condiciones de olas idóneas, pese a que las playas no contaban ni con los servicios de vigilancia, ni con las señalizaciones de baño para el mismo.
Todo era perfecto hasta que una patrulla de la guardia urbana obligó a todos los surfistas allà presentes a que desalojaran la zona donde practicaban su deporte, amenazando con una sanción económica a todo aquel que no siguiera sus ordenes. Muchos de los que estaban allà presentes, resignados e indignados por las ordenes de la autoridad, tuvieron que salir del agua y poner fin a la sesión. La vÃspera habÃa un temporal descomunal y un mayor riesgo para el baño, pero como siempre las autoridades no se debieron enterar hasta el dÃa siguiente.
Cada año se vuelve a repetir la misma situación y no se pone ningún remedio desde el ayuntamiento de Barcelona. Parece que sólo quieren recaudar poniendo multas o seguir regulando sin tan siquiera escuchar la opinión de los practicantes de este deporte. El ayuntamiento, antes de tratar de analizar la situación, concluye que la norma se aplica para todos y por ello no hace distinción entre bañistas y surfistas.
Desde el Terrassa Surf Club han creado un documento para presentar alegaciones contra las multas  por la ordenanza cÃvica d e Barcelona. Este documento pretende facilitar a los surfistas  su defensa contra las multas impuestas y hacer patente la existencia de una gran comunidad de surfistas en la costa catalana que aprovechan los temporales de Gregal y de Levante para hacer aquello que más les gusta: Pillar olas y surfear, simplemente.
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Posted: 2011-12-04 00:29:06













